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Fallece Marco Muga, fotógrafo que retrató por más de cinco décadas el fútbol chileno y fue parte del Sifup
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Junio 15, 2026 | 11:26 am
Con profundo pesar, el Sindicato de Futbolistas Profesionales (Sifup) lamenta el fallecimiento de Marco Antonio Muga Rivera, histórico fotógrafo del fútbol chileno, cuya trayectoria por más de cinco décadas dejó un registro invaluable de la actividad, desde sus espacios más visibles hasta aquellos donde las historias recién comienzan.
Marco Muga construyó su carrera a lo largo de más de cinco décadas, convirtiéndose en un testigo privilegiado de la evolución del fútbol chileno. Su lente acompañó partidos, entrenamientos, camarines y momentos que marcaron a distintas generaciones de futbolistas.
Su trabajo no se limitó a las grandes coberturas. Por el contrario, gran parte de su sello estuvo en su capacidad de registrar el fútbol en todas sus dimensiones: desde el profesionalismo hasta los procesos formativos, donde muchas veces nacen las historias que luego llegan a lo más alto.
Los inicios: construir desde la calle y el oficio
Los inicios de Marco Muga están marcados por una historia que define no solo su carrera, sino también su forma de entender la fotografía.
Hijo del reconocido fotógrafo José Muga Muga, conocido como “Pichanga”, quien trabajó durante años en El Mercurio, creció en un entorno donde la imagen y el oficio eran parte de la vida cotidiana. Sin embargo, su ingreso no fue heredado de forma automática, sino que se dio en medio de una circunstancia que marcaría su destino.
En 1972, cuando tenía apenas 16 años, fue a buscar a su padre a la revista donde trabajaba. Él no estaba. En ese momento, surgió una urgencia: había ocurrido un grave accidente con varias víctimas y se necesitaba un fotógrafo de inmediato. Sin otra opción disponible, le preguntaron si se atrevía a ir.
Aceptó.
Le pasaron una cámara y salió directo al lugar. Las fotografías que tomó ese día no solo cumplieron su objetivo: terminaron siendo publicadas en distintos espacios del medio, incluyendo portada y páginas centrales. Desde ese momento, comenzó su camino en el oficio.
Ese episodio no solo marcó su inicio, sino también su forma de trabajar: aprender haciendo, en terreno, enfrentando las situaciones reales y entendiendo la fotografía como una herramienta para registrar la historia en el momento en que ocurre.
Con el tiempo, fue construyendo su propio nombre, pasando de ser conocido como “Pichanga Chico” a consolidar una identidad propia dentro del rubro, con un estilo cercano y profundamente ligado a las historias del fútbol chileno.
Un sello propio: cercanía, oficio y selección chilena
A lo largo de su trayectoria, Marco Muga fue reconocido por una forma de trabajar que lo distinguía dentro del medio: cercana, respetuosa y profundamente ligada a las personas. Más que un fotógrafo de ocasiones, fue un fotógrafo de procesos, de esos que entendían que el fútbol también se construye lejos del foco principal.
Esa cercanía lo llevó a ser parte de distintos momentos del fútbol chileno, incluyendo su paso como reportero gráfico de la selección chilena, una experiencia que lo marcó por las historias que vivió desde adentro.
Su llegada a la Roja se dio en los últimos meses del proceso de Nelson Acosta, en un contexto donde no siempre fue fácil integrarse. Él mismo recordaba que su relación partió con cierta distancia. “No fue fácil trabajar con él porque me tenía cortado de antes, porque le saqué una foto en un tractor chico en la concentración de Puerto Velero. Dijo que me estaba burlando de él”, contó a Las Últimas Noticias en 2021.
Aun así, logró abrirse espacio y mantenerse en un entorno exigente, siendo parte de su primer gran desafío internacional: la Copa América de Venezuela, donde conoció desde dentro las dinámicas de una selección en competencia.
Con la llegada de Marcelo Bielsa, ese mundo tomó otra dimensión. Muga recordaba el impacto inmediato que generó el técnico argentino. “En mi primer encuentro formal con Bielsa, confieso que también tuve algo de miedo”, decía, en una descripción que reflejaba la intensidad del nuevo proceso.
Ese mismo cambio también se percibía en el ambiente de los jugadores. “Lo que más impresionó a varios era la intensidad de los trabajos. Me acuerdo que Arturo Sanhueza pasó al lado mío y me dijo que Bielsa estaba desquiciado, que nunca había entrenado tanto y con ese ritmo”, relataba.
A pesar del inicio complejo —marcado incluso por la resistencia inicial de Bielsa a la presencia de fotógrafos—, Muga fue parte de un proceso que con el tiempo valoró profundamente. “Esa etapa me dejó muchas anécdotas… Bielsa está en la historia. Es un loco perfecto que cambió la mentalidad de los jugadores y de los hinchas”, reflexionaba.
Desde ese lugar, su cámara no solo registró entrenamientos o partidos. Capturó los detalles que definen una época: los ritmos, los silencios, las tensiones y la convivencia de un grupo que marcaría un antes y un después en el fútbol chileno.
Ese recorrido resume bien su sello: una mirada que se movía entre los márgenes del espectáculo y los escenarios más exigentes, siempre con la misma lógica: estar cerca, observar y registrar algo más que la jugada.
Por eso, su legado no solo vive en las imágenes que dejó, sino también en las historias que supo contar y en quienes tuvieron la oportunidad de compartir con él dentro y fuera de la cancha.
Su etapa en el Sifup
En los últimos años de su carrera, Marco Muga formó parte del Sifup, donde continuó desarrollando su labor como fotógrafo, registrando la vida del sindicato, sus actividades y, sobre todo, a los propios futbolistas.
Como gremio, su partida se vive con especial cercanía. “Marco fue mucho más que un fotógrafo para nosotros. Fue parte de nuestra casa, de nuestro día a día. Su cámara acompañó momentos muy importantes para el sindicato y siempre lo hizo con una mirada cercana, humana, entendiendo lo que significa el futbolista más allá de la cancha”, señaló el presidente del Sifup, Luis Marín.
El dirigente agregó que “su trayectoria habla por sí sola. Son más de 50 años retratando el fútbol chileno, pero lo más valioso fue la forma en que lo hizo. Con respeto, con compromiso y con una cercanía que hacía que todos lo sintieran parte. Ese es un legado que queda para siempre”.
“Pelaito”: una presencia que queda
Cercano, querido y siempre presente al borde de la cancha, Marco Muga fue mucho más que un fotógrafo. Fue parte del paisaje del fútbol chileno.
Por eso, quienes lo conocieron saben que su imagen seguirá ahí, como tantas veces: cerca del banderín del córner, atento al siguiente momento, listo para capturar lo que viene.
Porque hay historias que no se terminan. Solo cambian de lugar.
Información de velatorio y ceremonia
La familia del fotógrafo y el Sifup informan que el velorio se realizará hoy a partir de las 12:00 horas en el Velatorio 9 del Parque del Recuerdo (Av. Recoleta 4421, Huechuraba).
En tanto, la ceremonia fúnebre se llevará a cabo mañana a las 15:00 horas, en el mismo recinto.
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